La Misión | The Mission

Ayudando a los hispanos a conocer a Jesús y compartirlo con otros | Helping believers know and make Jesus known

¿Cómo conocemos a Jesús? Pasamos tiempo con Él, tanto en privado como localmente en comunidad. Lo conocemos al buscarlo, al acercarnos a Él por medio de su palabra y al experimentarlo en nuestras vidas y adoración. No hay límites para lo mucho que podemos conocer a Jesús ni para la relación que podemos tener con Él. También es algo individual, y por eso nuestra meta es edificarnos mutuamente en el camino de vida que Dios ha trazado para cada persona.

¿Cómo damos a conocer a Jesús? Llevando el evangelio y las enseñanzas de Jesús y compartiendo esas buenas noticias con nuestra comunidad local de muchas maneras. Creemos específicamente que Dios nos ha llamado a discipular y levantar líderes, pastores, diáconos y diaconisas: siervos líderes de Dios en la comunidad hispana, a través de una enseñanza bíblica clara y fundamental y en colaboración con otros pastores y líderes hispanos para recibir capacitación profesional y recursos, a fin de multiplicar el evangelio de la manera más eficaz posible.

Conoce a Nuestro Equipo | Meet the team

Quiénes somos | Who we are

Esta es una comunidad de creyentes hispanos. Aunque somos una representación del cuerpo de Cristo desde nuestra cultura única, queremos que el mundo conozca a Jesús en toda clase de cultura. Somos ‘un solo cuerpo’ y un solo pueblo en Cristo. Nuestro objetivo es representar fielmente a Jesús, dándolo a conocer claramente por medio de la enseñanza fiel y la aplicación de la Palabra de Dios en nuestras vidas, y compartir esta misión con nuestra comunidad.

This is a community of Hispanic believers. We are a representation of the body of Christ from within our unique hispanic culture, we want the whole world to know Jesus in every kind of culture, and language. We are "one body" and one people in Christ. Our goal is to faithfully represent Jesus, making Him known clearly through faithful teaching and the application of the Word of God in our lives, and to share this mission by reaching our local community.

Nuestra Visión | Our Vision

Nuestra visión es llevar el poder transformador del evangelio a nuestra comunidad hispana, establecer iglesias saludables, estar bíblicamente unidos como un solo Cuerpo en el contexto más amplio de la iglesia, y levantar creyentes nacidos de nuevo, sanos, humildes y fieles, que guíen a esta generación al corazón de nuestro Señor Jesucristo.

Our vision is to bring the transforming power of the gospel to our Hispanic community, to establish healthy churches, to be biblically united as one Body within the broader context of the church, and to raise up born-again believers who are healthy, humble, and faithful, who will lead this generation to the heart of our Lord Jesus Christ.

 Lo que creemos | What we believe

Creemos en el único y verdadero Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, tal como se presenta en la Biblia. Jesucristo, el unigénito, no creado. Por medio de Él fueron creadas todas las cosas.

Por nosotros y para nuestra salvación, descendió del cielo, se encarnó por el Espíritu Santo y nació de la virgen María, y se hizo verdaderamente humano.
Por causa nuestra fue crucificado, padeció la muerte y fue sepultado.
Al tercer día resucitó, conforme a las Escrituras.
Subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre.
De nuevo vendrá con gloria para juzgar a los vivos y a los muertos, y su reino no tendrá fin.

Translation:

We believe in the one true God—Father, Son, and Holy Spirit—as revealed in the Scriptures (Deuteronomy 6:4; Matthew 28:19; 2 Corinthians 13:14).

Jesus Christ, the only begotten Son, not created (John 1:14, 18; John 3:16), the One through whom all things were made (John 1:3; Colossians 1:16; Hebrews 1:2), and who is eternally God (Hebrews 1:3; Colossians 1:17).

For us according to the will of the Father, and for our salvation, He came down from heaven (John 6:38; Philippians 2:6–7); by the Holy Spirit He became incarnate and was born of the Virgin Mary (Luke 1:34–35; Matthew 1:20–23), and became truly human (John 1:14; Hebrews 2:14–17).

For our sake He was crucified (1 Corinthians 15:3; Mark 15:24–25), suffered death (Philippians 2:8) and was buried (Matthew 27:59–60).

On the third day He rose again, in accordance with the Scriptures (Luke 24:6–7; 1 Corinthians 15:4).

He ascended into heaven (Acts 1:9–11) and is seated at the right hand of the Father (Mark 16:19; Hebrews 1:3).

He will come again in glory to judge the living and the dead (2 Timothy 4:1; Matthew 25:31–32), and His kingdom will have no end (Daniel 7:14; Luke 1:33)

Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios inspirada y autoritativa, escrita por autores humanos bajo la guía del Espíritu Santo (2 Tim. 3:16–17; 2 Pe. 1:21). Es verdadera, completa e inmutable (Sal. 19:7; Jn. 17:17; Isa. 40:8). Las Escrituras revelan el plan de salvación de Dios, nos señalan a Jesucristo y equipan a los creyentes para toda buena obra, haciéndonos crecer hacia la madurez espiritual (Jn. 5:39; Rom. 10:17; Sal. 119:105). Por lo tanto, somos llamados no solo a escuchar la Palabra sino a obedecerla, permitiendo que forme nuestra fe, nuestra vida y nuestro testimonio al mundo (Stg. 1:22). Para nosotros es de suma importancia no aislar partes o fragmentos de la Palabra de Dios, sino compararla consigo misma en todos los asuntos de la vida y la piedad.

Creemos que la Biblia es la Palabra inmutable de Dios, inspirada por el Espíritu Santo y autoritativa sobre toda la vida (2 Tim. 3:16–17; Isa. 40:8; Jn. 17:17). Aunque las culturas cambian y los valores se transforman, la Palabra de Dios permanece verdadera y relevante para cada generación. Las Escrituras llaman a los cristianos a no conformarse a los patrones de este mundo, sino a ser transformados mediante la renovación de la mente (Rom. 12:2). Como seguidores de Cristo, estamos llamados a involucrarnos en la cultura con gracia y verdad (Jn. 1:14), viviendo como sal y luz en el mundo (Mt. 5:13–16), siempre interpretando los valores y prácticas culturales a través del lente de la Palabra de Dios y no adaptando la Palabra de Dios a la cultura. Creemos que el matrimonio es una unión de pacto, creada y definida por Dios, entre un hombre y una mujer para toda la vida. Desde el principio, Dios diseñó el matrimonio como un reflejo de Su imagen: “Y creó Dios al ser humano a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1:27), y como la unión de esposo y esposa en una sola carne: “Por eso deja el hombre a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y se hacen una sola carne” (Génesis 2:24). Jesús afirmó este diseño divino al decir: “Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Marcos 10:9). El matrimonio es también una imagen viva del amor de Cristo por Su Iglesia, ya que los maridos son llamados a amar a sus esposas “así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella” (Efesios 5:25). El matrimonio está destinado a la compañía, el amor y apoyo mutuo, la bendición de los hijos y como testimonio de la relación de pacto de Cristo con Su pueblo (Efesios 5:31–32). Por lo tanto, el matrimonio es una unión santa diseñada por Dios entre un hombre y una mujer para Su gloria y para el florecimiento de las familias y comunidades, a fin de representar la deidad y expandir la gloria de Dios en la tierra.

Creemos en el Espíritu Santo, la tercera Persona eterna de la Trinidad, quien es plenamente Dios e igual con el Padre y el Hijo. El Espíritu estuvo activo en la creación (Gn. 1:2) y en la inspiración de las Escrituras (2 Pe. 1:21), y continúa Su obra hoy al convencer al mundo de pecado, justicia y juicio (Jn. 16:8). El Espíritu Santo habita en todo creyente desde el momento de la salvación (Rom. 8:9; 1 Co. 6:19), dando nueva vida, asegurándonos de nuestra adopción como hijos de Dios (Rom. 8:15–16) y transformándonos a la semejanza de Cristo (2 Co. 3:18). Él capacita a la iglesia con dones espirituales (1 Co. 12:4–7) para el servicio, la unidad y la edificación del cuerpo de Cristo. Creemos que el Espíritu guía a los creyentes a toda la verdad (Jn. 16:13) y es necesario para entender e interpretar correctamente las Escrituras, ya que la persona natural no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios sin Su iluminación (1 Co. 2:12–14). Como escribió el apóstol Juan: “En cuanto a ustedes, la unción que de él recibieron permanece en ustedes, y no tienen necesidad de que nadie les enseñe. Esa unción es auténtica, no es falsa, y les enseña todas las cosas. Permanezcan, pues, en él, tal y como él les enseñó” (1 Jn. 2:27). Por Su obra, la Palabra de Dios es abierta a nuestras mentes y aplicada a nuestros corazones. El Espíritu también produce fruto en la vida de los creyentes (Gál. 5:22–23) y los capacita para vivir vidas santas y dar testimonio de Jesucristo en el mundo (Hch. 1:8).

Translation: 

We believe in the Holy Spirit, the eternal third Person of the Trinity, who is fully God and equal with the Father and the Son. The Spirit was active in creation (Genesis 1:2) and in the inspiration of Scripture (2 Peter 1:21), and He continues His work today by convicting the world of sin, righteousness, and judgment (John 16:8).

The Holy Spirit dwells in every believer from the moment of salvation (Romans 8:9; 1 Corinthians 6:19), giving new life, assuring us of our adoption as children of God (Romans 8:15–16) and transforming us into the likeness of Christ (2 Corinthians 3:18).

He equips the church with spiritual gifts (1 Corinthians 12:4–7) for service, unity, and the building up of the body of Christ. We believe that the Spirit guides believers into all truth (John 16:13) and is necessary to properly understand and interpret Scripture, since the natural person cannot comprehend the things of the Spirit of God without His illumination (1 Corinthians 2:12–14).

As the apostle John wrote: “As for you, the anointing you received from Him remains in you, and you have no need for anyone to teach you. That anointing is real, not counterfeit, and it teaches you about all things. Remain in Him, as His anointing has taught you” (1 John 2:27).

Through His work, the Word of God is opened to our minds and applied to our hearts. The Spirit also produces fruit in the lives of believers (Galatians 5:22–23) and empowers them to live holy lives and bear witness to Jesus Christ in the world (Acts 1:8).

Creemos que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, compuesta por todos los creyentes en todo lugar que han sido redimidos por Su sangre y unidos por el Espíritu Santo (Efesios 1:22–23; 1 Corintios 12:12–13). La Iglesia no se define por un edificio, sino por el pueblo de Dios, llamado fuera del mundo para adorarle, crecer en Su Palabra y vivir como Sus testigos (1 Pedro 2:9; Hechos 1:8). La Iglesia existe para glorificar a Dios amándole a Él y amando a los demás, proclamando el evangelio de Jesucristo, haciendo discípulos de todas las naciones y sirviendo como una expresión visible de Su reino en la tierra (Mateo 28:19–20; Efesios 3:10–11).

Creemos que la iglesia local es el diseño de Dios para que los creyentes se reúnan regularmente para la adoración, la oración, la comunión, la enseñanza y para participar en las ordenanzas del bautismo y la Cena del Señor, animándose unos a otros al amor y a las buenas obras (Hechos 2:42–47; Hebreos 10:24–25). La Iglesia es a la vez universal y local: universal en que incluye a todos los creyentes de toda lengua y nación en Cristo a lo largo de los siglos, y local en que se expresa en congregaciones individuales donde los creyentes se unen en fe, amor y misión. Cristo es la cabeza de la Iglesia, y Su Espíritu la capacita para ser santa, unida y perseverante hasta Su regreso (Colosenses 1:18; Efesios 4:11–13).

Creemos que no toda iglesia física es una iglesia espiritual, lo que significa que no todos los que dicen ser creyentes realmente lo son (Mateo 7:22). Reconocemos que el cuerpo de Cristo no está representado de manera completa o perfecta en ninguna organización o asamblea única, sino que en cada localidad o congregación, la iglesia local se manifiesta allí donde dos o más personas son verdaderos creyentes nacidos de nuevo.

Además, creemos que no todos los que asisten a la iglesia son cristianos, aunque es nuestro deseo y esperanza que lleguen a serlo. Por lo tanto, esperamos que en cualquier domingo recibamos a incrédulos, y los acogemos con alegría con la intención de que puedan ser presentados a Jesucristo a través de la vida y el testimonio de la congregación (Juan 13:35; Romanos 10:14–15; Mateo 7:21)—«No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos».

Creemos que tenemos el deber de alcanzar y formar discípulos de Jesucristo en toda nuestra comunidad y en todo el mundo, extendiendo nuestro alcance dentro de los establecimientos religiosos existentes, asociándonos con otras iglesias locales y caminando junto a otros pastores en toda nuestra comunidad y alrededor del mundo.

Translation:

We believe that the Church is the body of Christ, composed of all believers everywhere who have been redeemed by His blood and united by the Holy Spirit (Ephesians 1:22–23; 1 Corinthians 12:12–13). The Church is not defined by a building but by the people of God, called out of the world to worship Him, grow in His Word, and live as His witnesses (1 Peter 2:9; Acts 1:8). The Church exists to glorify God by loving Him and loving others, proclaiming the gospel of Jesus Christ, making disciples of all nations, and serving as a visible expression of His kingdom on earth (Matthew 28:19–20; Ephesians 3:10–11).

We believe that the local church is God’s design for believers to gather regularly for worship, prayer, fellowship, teaching, and to participate in the ordinances of baptism and the Lord’s Supper, encouraging one another toward love and good works (Acts 2:42–47; Hebrews 10:24–25). The Church is both universal and local: universal in that it includes every believer from every tongue and nation in Christ throughout the ages, and local in that it is expressed in individual congregations where believers unite in faith, love, and mission. Christ is the head of the Church, and His Spirit empowers her to be holy, unified, and steadfast until His return (Colossians 1:18; Ephesians 4:11–13).

We believe that not every physical church is a spiritual church, meaning that not everyone who claims to be a believer truly is (Matthew 7:22). We acknowledge that the body of Christ is not fully or perfectly represented in any single organization or assembly, but that in every locality or organization, the local church is manifested wherever two or more individuals are present who are truly born-again believers.

Additionally, we believe that not everyone who attends church is a Christian, though it is our desire and hope that they would be. Therefore, we expect that on any given Sunday we will welcome unbelievers, and we joyfully receive them with the intention that they may be introduced to Jesus Christ through the life and witness of the congregation (John 13:35; Romans 10:14–15; Matthew 7:21)—“Not everyone who says to Me, ‘Lord, Lord,’ will enter the kingdom of heaven.”

We believe that we have the duty to reach and make disciples of Jesus Christ throughout our community and around the world, extending our reach into existing religious establishments, partnering with other local churches, and walking alongside other pastors throughout our community and across the globe.


En relación con lo que vemos que muchas iglesias hacen dentro del cristianismo moderno, para nosotros es importante ser transparentes acerca de nuestro modelo de liderazgo. Cuando hablamos de liderazgo, nos referimos a la dirección y la toma de decisiones de la iglesia. Existen cuatro modelos modernos de liderazgo: el modelo eclesiástico (como en la Iglesia Católica), el modelo dirigido por la congregación, el modelo dirigido por ancianos, y el modelo dirigido por un “Moisés”.

En una institución como la Iglesia Católica, los sacerdotes locales tienen poca o ninguna participación en la dirección o misión de la iglesia; sus decisiones están directamente sujetas a sus superiores, quienes pueden vivir o no en el mismo lugar, y que en última instancia están bajo la autoridad del concilio de cardenales y del papa.

En una iglesia dirigida por la congregación, la iglesia se reúne con frecuencia para hacer sugerencias colectivas sobre lo que debe enseñarse, cuál debe ser el impacto de la iglesia en la comunidad, y todas las decisiones importantes.

En una iglesia dirigida por ancianos, un grupo de ancianos se reúne regularmente para tomar decisiones, y de manera colectiva y por mayoría determinan cómo debe funcionar la iglesia.

En un modelo de liderazgo tipo “Moisés”, el pastor generalmente elige a un grupo de ancianos. Sin embargo, estos ancianos pueden tener poca o ninguna participación en la operación de la iglesia; su función suele ser apoyar al pastor principal, quien es el que toma todas las decisiones importantes sobre la operación de la iglesia.

¿Qué somos nosotros? Actualmente somos una iglesia con un modelo de liderazgo tipo “Moisés”, con la meta de convertirnos en una iglesia dirigida por ancianos dentro del próximo año. Nuestros ancianos serán sugeridos a la congregación por nuestro pastor principal, Aaron Kuchenski, para luego ser votados. Una vez aprobados, estos ancianos pasarán por un entrenamiento de liderazgo de tres meses para prepararse para la obra de equipar a los santos. Todos los ancianos permanecerán en su puesto indefinidamente, a menos que decidan renunciar voluntariamente o caigan en un fracaso moral no arrepentido.

In relation to what we see churches doing in modern christianity it is important to us to be transparent about our leadership model. When referring to leadership we are talking about the direction and decision making of the church. There are four modern models: Ecclesiastical led model (like the catholic church), the congregation led model, the elder led model, and Moses led model. In institution like the catholic church local priests have little to no say in the direction of preaching mission of the church and are directly tied to the decision making of their superiors who may or may not live in the same locality, and ultimately make decision from the council of cardinals and the pope. In a congregation led church, the church very regularly meets and makes collective suggestions as to what should be taught, what impact the church should have on the community all major decisions. In a elder led church a group of elders come together regularly for the same decision and collectively agree with a majority decision how the church will operate. In a Moses led model church the pastor usually has a group of elders that he picks. These elders however may have little to no say in the operation of the church and are present to support the lead pastor who himself makes all impactful decision for the operation of the church. What are we? We are presently a Moses led model church with the goal of being a elder led church within the next year. Our elders will be suggested to the congregation by our lead pastor, Aaron Kuchenski, to be voted upon. Once voted upon these elders will go through a three month leadership training to prepare them for the work of equipping the saints. All elders will remain elders indefinitely or removed by majority vote of the group of elders, unless they voluntarily resign or fall into unrepentant moral failure.